El hombre que salvó a 2,4 millones de niños

Por Olga Cid

James cumplió con su decisión y empezó a donar sangre. Tras una década como donante normal, se descubrió que su sangre contenía un anticuerpo muy poco habitual. Con su plasma se podían preparar inyecciones AntiD, una especie de vacuna que se les aplica a las mujeres embarazadas con incompatibilidad Rh y evitar la enfermedad hemolítica del recién nacido.

Cuando la madre tiene Rh negativo y el feto es Rh negativo, el cuerpo de la madre identifica al hijo como un 'cuerpo extraño' e intenta librarse de él. Esta situación es la causa de la enfermedad hemolítica del recién nacido, que puede provocar daños cerebrales en el bebé y termina muy a menudo en aborto.

A lo largo de su vida, James ha donado sangre un total de 1 173 veces, con las que se consiguieron más de 3 millones de dosis de la vacuna y se calcula que puede haber salvado la vida a 2,4 millones de niños, que de otro modo no hubieran nacido o hubieran muerto al poco de nacer.

Ahora, al cumplir los 81 años, James supera la edad permitida para ser donante, de manera que, tras su donación final en Sydney, la Cruz Roja australiana ha querido rendirle un homenaje, pidiendo que le enviaran mensajes desde las redes sociales, y la respuesta ha sido abrumadora, con miles de mensajes de madres que muestran a los hijos que, sin las donaciones de James, no hubieran llegado a nacer.

Aunque James Harrison aparece en libro Guiness de los récords como la persona que más sangre ha donado del mundo, asegura que seguiría haciéndolo si se lo permitieran y desea que alguien supere su récord porque eso significaría que están dedicados a la causa.