¿Puede subirte tu casero el precio del alquiler cuando quiera?

Por FranH
Imagen: Shutterstock

De entrada, los contratos son sagrados. Tú firmas una cosa y eso va a misa, sobre todo si hablamos de dinero. Bueno, eso era antes, cuando existía un código ético que no permitía cambiar las reglas de juego una vez se habían pactado. Pero ahora, las compañías de telecomunicaciones te cambian las tarifas por la cara, las facturas de algunos servicios que se suponían fijos son variables y, lo peor, hasta las hipotecas pueden digievolucionar.

Desde que De Guindos anunciara la reforma de la ley hipotecaria para satisfacer a los bancos, todo es posible. Es lo bastante grave como para asustar al personal, ya que a golpe de BOE darán vía libre a los bancos para que transformen las hipotecas de interés variable a fijo a placer. El que esté disfrutando del euríbor negativo, sabe lo que esto supondrá.

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