El truco que se ha puesto de moda para robar en los 'súper'

Por FranH

En Reino Unido lo saben bien. Allí los cacos llevan años aprovechando el auge de los cajeros inteligentes para hacer de las suyas. Según los medios británicos, se trata de hurtos pequeños, pero sumados arrojan cifras astronómicas. Se estima que los supermercados británicos han perdido algo más de cuatro millones de euros en apenas un lustro.

Los australianos también han sido objeto de estudio desde que se reportaron los primeros robos a escala mundial en los cajeros inteligentes de los supermercados. La forma de operar es la misma, y es tan simple, que asusta (sobre todo a los dueños de las grandes superficies): se trata de engañar a la máquina haciéndole creer que está cobrando un producto más barato.

La técnica más recurrida es pasarse por la sección de frutería, pesar el producto que se desea sustraer y ponerle una etiqueta, por ejemplo, de patatas. De esta forma, puedes engañar al cajero inteligente, pasando un portátil que pese lo mismo que tres kilos de papas. Se trata de un ejemplo extremo, ya que lo común es comprar comestibles caros con etiquetas de productos baratos.

En tierras ibéricas parece que no ha llegado todavía esta fiebre, sobre todo porque el autoservicio no se ha extendido demasiado. Mercadona podría cambiar esa realidad si apostara por este tipo de cajeros. Sería interesante comprobar si la gente se dedicaría a pesar tomates de ensalada y pegar en la bolsa la etiqueta del tomate negro o, si se prefieren dulces, pasar montones de cruasanes como kilos de cebollas.